i. Los terrores de mi infancia
Aveces los domingos, La cana, los milicos, los terrores de mi infancia
son un lienzo que pinto con palabras:
verde oliva, rojo intenso, sangre, espesando en la poesía.
Y entonces, sobre todo los domingos,
escribo creyendo que así puedo
Juntar todos los pedazos sueltos de mi vida
Y de aquel país que ya no es mío
Aveces los domingos, Cuándo no sé quién soy
ni a dónde pertenezco en este exilio
Las letras que me pueblan las pronuncio buscando la manera
de decir y de entender
qué somos, qué soy
a qué orillas literarias y barrosas estoy tratando de escapar
A fin de cuentas los domingos, Sobre todo por la tarde
no sé quién soy pero sí de dónde vengo
y escucho a los olimareños en la radio
como si estuviera en casa en el Buceo
creyendo que así voy, A poder, En algún sitio
volver a unir cada segmento, y porfin, creer que soy
algo completo.
ii. Tejer un desexilio
Nos exiliamos del silencio , y en silencio conquistamos una voz
Detrás de cada rima nos nombramos a nosotros mismos
como quien nombra a Mario a Daniel a Zitarrosa , ahí nos encontramos, nos plagiamos.
Borramos apellidos , como si fuéramos , qué ilusos algo simple
aunque somos hondos , tormentosos , como el caudal de nuestro río
Si, en efecto, detrás de cada rima , De Mario de Daniel de Zitarrosa , allí nos acunamos , Y soñando entredormidos , volvemos, los hijos del Exilio, al paisito
Nos exiliamos del silencio , Y en silencio sabemos cantar himnos
Aunque hayamos perdido , Nuestro nombre, nuestro escudo,
la memoria no nos es esquiva
Sí, sabemos sostener la historia
inacabada en la que ellos, los viejos ,
soñando que volvían volvieron ,
(porque con nosotros volvieron)
Nos exiliamos del silencio , y asi, en un murmurllo
detrás de cada rima , de Mario de Daniel de Zitarrosa
estamos , ya ves, qué rebeldes, , todavía,
tejiendo el desexilio.
iii. Mediterráneo
Están en cada ola , En cada orilla
Nunca cesará su no llegar , Nunca callarán nuestro abandono
Les dejamos un sol , Que no admitía , Venganzas ni clamores
Les pusimos arena en la mirada , Les secamos los ojos y los sueños
Adentro , En lo hondo
Supimos sembrar odios , Supimos (a tiempo)
Cortar alas , Un rayo sólo los mató
Mucho antes de embarcarse ya estaban tristes y cansados
Cansados de latir sin ganas , Cansados de rozar sin miedo las fronteras del olvido
Las profundidades mudas del naufragio
En qué lugar tiempo atrás , Les dijimos que esperaran
En qué momento les ofrecimos tierra seca para abonar la nada
Hubo , Sí , Promesas
Y ahora aquí , Porfin frente a estos cuerpos secos ahogados
Altas sentencias nos señalan , Desde el cielo ilimitado
Chorros de muerte , Lo inundan todo , Todo donde hubo luz
Gozo calor tacto , En fin , Vida y esperanza
Ahora flotan , en este , nuestro mar de la vergüenza.
“Yo soy de allí” – Mahmoud Darwish
Yo soy de allí, y tengo recuerdos
Nací como nace la gente, tengo una madre, tengo una casa con muchas puertas
Tengo hermanos, tengo amigos, tengo una cárcel con una fría ventana
y una ola que las gaviotas raptaron.
Tengo mi paisaje favorito y una hierba silvestre, una luna en los confines de la palabra
La subsistencia de los pajaros y un olivar inmortal
He pasado por la tierra antes de que las espadas pasaran por un cuerpo al que convirtieron en mesa
Yo soy de allí, retorno el cielo a su madre cuando llora
Y lloro para que me reconozcan las nubes cuando vuelvan
He aprendido todas las palabras del tribunal de la sangre
He aprendido todos los lenguajes y los he mezclado hasta componer una única palabra: patria.
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