viernes, 26 de noviembre de 2010

FORMACIÓN DOCENTE / EDUCAR PARA LA PAZ



El yoga es la mejor metodología para tratar los problemas conductuales y educacionales.

Produce un clima de armonía y buena disposición de parte de los niños, para dar inicio a la clase.

Los ejercicios van escondidos, como mensajes subliminales; la idea es que el niño lo tome como una motivación; por ejemplo una de las actividades puede ser que cierren sus ojos e imaginen que son árboles y sus pies son raíces, que no se pueden despegar del piso, luego que viene una brisa y se mueven hacia la derecha o izquierda, y eso logra que el cuerpo se relaje, que concentren su atención hacia donde va el viento, solo depende de la creatividad del profesor. Hay ejercicios para todo tipo de actividades.

El éxito de esta estrategia está en manos del guía, en este caso del profesor. Deberían incluir dentro de la formación docente etapas de iniciación en las técnicas orientales para ayudarlos a desarrollar la confianza en sí mismos y la serenidad interior, trampolín para una mejor relación con el prójimo. Nuestro oficio exige estar en armonía con nuestro interior, sólo así podremos transmitirles a nuestros niños seguridad y optimismo.

El trabajo de un profesor, no sólo está en el manejo de grupo, la importación de la voz, la cantidad de conocimientos aprendidos nunca va a constituir lo esencial, que está en otra parte…"en la mente". El cuerpo sólo es parte de nosotros. Es el reflejo de un vasto territorio invisible para los ojos.

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