Primero soy UNA, la que soy, o sea: yo.
Aplico técnica, como se debe, que pa eso está.
Y entonces ya soy DOS:
la que está (en la nariz) respirando, y la que está
(en el centro de la cabeza) pensando.
Sigo aplicando técnica, que pa eso está.
Y...¡Zas!
No soy ni UNA ni DOS, ¡soy TRES!
la de la nariz, la que está pensando, y la que está
observando todo.
Y ahi ya creo que no soy ni DOS ni TRES sino
UNA otra vez pero no la del principio: UNA NUEVA.

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