miércoles, 23 de abril de 2014

AVADHUT GITÂ


Sigo con la relectura del Avadhut.



Cuando ponemos agua dentro de un cuenco, el hecho de que ahora esté encerrada, no implica que deje de ser agua; en nuestro cuenco ella seguirá teniendo los mismos componentes y la misma química; sigue siendo agua.


Lo mismo pasa con el Atman.


Que el Atman habite en nuestro cuerpo no significa que deje de ser Atman.


Desde esta concepción es como se concibe a dios (con minúscula) desde la filosofía Advaita Vedanta: como una red.


Esta red es una especie de tela de araña que tiene la función de conectar a todas las partes del Brahman entre sí, que son una sola, la Red misma.


Cuando tú, Atman, proyectas un pensamiento desde tu cuerpo-mente-emoción, la tela de araña ya está trabajando para conectarte con la realidad que plasme ese pensamiento en el plano material.


Desde el momento es que lo pensaste, ya se hizo realidad. Cuando cierras los ojos y piensas una manzana, esa manzana ya es realidad en lo Sutil. En ese instante toda tu realidad, movida por Brahman, te dirige a la realización material de la manzana, para generarla en lo Denso.



Lo mismo que el concepto de No-Acción del Tao.


Piensas-sientes un concepto.
Esto no implica voluntad sino "simplemente" creencia y deseo por tu parte.
La voluntad la pone Brahman, que te conecta desde tu Atman con el Atman universal que todo lo abarca (material e inmaterial).
Esto es lo que quiere decir el concepto de No-Acción del Tao, que también hallamos en la concepción hindú cuando habla del desapego: desapego frente al "acto de actuar", ya que quien actúa es Brahma: él se ocupa del Cómo; tú te ocupas del Qué.



Esta idea se desvirtuó y tergiversó hacia la idea del "laissez-faire", y lo que nos vendieron fue una especie de "todo bieeen, tenía que ser asíiii".



Típico. Algo sale mal y te dices "bueno, todo es por algo". Es lo que nos dice el New age no?


Error: la idea de la no-acción, o de la acción con la inacción que encontramos en las metafísicas china e hindú nos dice que si actúas desde tu Atman, es decir explorando y asumiendo tus componentes mental, emocional y espiritual, tus actos se verán impulsados por el Atman universal, por dios, conectándote con la realidad que necesitas para concretar tus actos.

No tiene nada que ver con resignación y espera sino todo lo contrario.



Esta concepción te obliga a tomar un rol profundamente responsable frente a tus palabras, emociones, pensamientos y actos, porque te exige ser competente contigo mismo, sabiendo que eres Atman encerrado en un cuerpo, pero no dejas de ser Atman. 



En este sentido nada es porque sí, que es lo que expresamos finalmente cuando decimos "todo es por algo", como si alguien o algo de fuera tuviera el poder de que las cosas salgan bien o de que salgan mal en relación a cómo uno mismo dijo que quería que salieran las cosas.



Si las cosas no salieron como dije que tenían que salir, fue porque en algún momento me olvidé de que soy Atman, y no me tomé el trabajo de conectar pensamiento, palabra y emoción en función de ese Atman.



Lo que hice  fue que conecté desde otro yo que habita en mí, que se nutre en base a lo que me dicen los demás que puedo o no puedo lograr, en base a lo que la economía me dice que puedo o no comprar, en base a lo que la política me dice que merezco o no merezco, y en base a lo que las religiones me dicen que debo o no debo. Este otro yo que habita en mí es lo que desde la concepción hindú se traduce como Ego o Avidhya.



Estos cuatro pilares son los que trabajan en contra del Atman, y que nos llevan a plasmar realidades que al final no sabemos ni cómo ni por qué, no responden a lo que dijimos que queríamos. Y es entonces cuando nos decimos "todo es por algo, tenía que ser así...", y parece que esperáramos a una supuesta próxima reencarnación para conseguir lo que queremos.



Fácil pero triste...



Resaltar ya que estamos que, bien leídos, los textos originales de la metafísica hindú. De esto se dieron cuenta muchos y muy pronto (Carl Jung, Jose Luis Parise, etc.); claro, los textos originales están codificados solo para iniciados; cuando nos hablan de reencarnación no nos están hablando de otra vida después de la muerte, en sentido literal. Esa es otra tergiversación que vino después, y que tan bien les ha venido a la política, a la economía y a las religiones.


Reencarnación es volver a nacer desde tu Atman, conectando con el mundo material desde la tela de araña que es Brahman: cada vez que retomas el control de tu vida, y que vuelves a sentipensar desde el Atman, escuchando y plasmando la realidad que querés para vos a cada instante estás reencarnando, y dándole muerte al otro yo que habita en ti queriendo dirigir tu vida.

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